jueves, 12 de junio de 2008

Parques nacionales y reservas naturales


Territorios y masas de agua de titularidad pública y valor excepcional, que los gobiernos preservan para proteger ecosistemas, especies animales y vegetales amenazadas, parajes de gran interés paisajístico, formaciones geológicas o lugares de especial interés histórico o arqueológico.
Los parques nacionales se crean, en primer lugar, para disfrute público de unos entornos excepcionales donde los visitantes pueden admirar la vida salvaje y disfrutar de la naturaleza. En general, en estos territorios protegidos no se pueden desarrollar actividades cinegéticas, ganaderas, pastoriles, madereras o mineras, o en general todas aquéllas que supongan la explotación de los recursos naturales. Por su parte, algunos parques conmemoran acontecimientos históricos.
La Red de Parques nacionales agrupa los ecosistemas más representativos del patrimonio natural español, con la finalidad de conservar su vegetación, fauna y belleza natural. Además, estas áreas protegidas ofrecen a científicos y visitantes una oportunidad para estudiar y conocer las especies en su hábitat natural. En 1916 se puso en marcha la Ley General de Parques nacionales y en 1918 se declararon los 2 primeros Parques españoles: el Parque nacional de la Montaña de Covadonga (que luego pasó a denominarse Picos de Europa) y el Parque nacional del Valle de Ordesa (que en 1982 se amplió y reclasificó bajo el nombre de Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido). En la actualidad, España cuenta con 14 de estos espacios protegidos: 8 peninsulares y 6 insulares.
Las reservas nacionales, a veces llamadas reservas naturales o de la biosfera, se encuentran a menudo en las inmediaciones de los parques nacionales. Estos territorios se dedican fundamentalmente a la protección de las especies salvajes y a la investigación científica más que al disfrute público, y se convierten en “laboratorios vivientes” donde los científicos observan a los animales y las plantas en su hábitat natural. La caza, la pesca y la minería se permiten en muchas reservas de Estados Unidos, siempre que no dañen el entorno. En muchos otros países, estas actividades están prohibidas en las reservas.
El primer parque nacional de la historia, el Parque Nacional Yellowstone, fue fundado en 1872 para preservar 8.983 km2 de un bosque con condiciones geotérmicas únicas localizado en el oeste de Estados Unidos. Desde entonces, se han creado numerosos parques nacionales y reservas en todo el mundo. Muchos de ellos protegen zonas remotas y entornos naturales intactos, mientras que otros representan islas de naturaleza en medio de áreas densamente pobladas.
Las Áreas naturales protegidas (ANP) de México agrupan distintos ecosistemas terrestres y acuáticos que no han sido alterados por las actividades humanas y que están sujetos a regímenes especiales de protección y desarrollo para asegurar la conservación de su biodiversidad. En general, dentro de las ANP se consideran las siguientes categorías: Reservas de la Biosfera, Monumentos naturales, Parques nacionales, Áreas de Protección de los Recursos naturales y Áreas de Protección de Flora y Fauna. La política de Áreas naturales protegidas se inició en México en 1876, con la inclusión del Parque nacional Desierto de los Leones.
Los parques nacionales protegen una amplia gama de fauna y flora marítima y terrestre que va desde la tundra ártica hasta las sabanas tropicales. En el extremo noroccidental de Norteamérica, el Parque nacional Puertas del Ártico se extiende a lo largo de 30.448 km2 de tundra perteneciente al estado de Alaska y situada en su totalidad al norte del círculo polar ártico. En el interior del parque se encuentran la cordillera de Brooks, glaciares, quebradas árticas, torrentes e innumerables lagos. La vertiente meridional del parque está moteada de taiga (una formación boscosa de arbustos de hoja perenne), mientras que en el norte sólo se encuentra la rala vegetación de la tundra ártica. Por el parque deambulan enormes rebaños de caribúes.
En África, el Parque nacional Serengeti (Tanzania), de 14.763 km2, y la colindante Reserva nacional Masai Mara (Kenia), de 1.510 km2, fueron creados para proteger a las manadas de elefantes, gacelas, impalas y cebras existentes en los mismos. Las praderas de este ecosistema albergan éstas y otras especies numerosas de mamíferos, aves y reptiles. La Reserva nacional Masai Mara proporciona, además, pastos para los rebaños del pueblo masai en las épocas de extrema sequía.
El Parque nacional Tierra del Fuego, que se localiza en el sur de Argentina, alberga playas y bosques del extremo austral de Sudamérica. Sus 622 km2 están bañados por las aguas dulces del lago Fagnano al norte y las saladas del canal de Beagle al sur; en ellas se cobijan focas, morsas, avifauna costera y migratoria. Las montañas del interior del parque albergan renos, castores y conejos, que fueron introducidos por los primeros colonos europeos.


1 comentario:

perisaca dijo...

Desgraciadamente es una pena que cada día más sea necesario colgar noticias como las que desde hace poco estáis subiendo ( acertadamente) en vuestro blog, da lastima comprobar como la humanidad se preocupa más por asuntos intranscendentes para nuestro planeta que para sus habitantes.
Debemos y tenemos que hacer hincapié en que el famoso homo sapiens no es el único habitante del planeta ni el dueño y señor del mismo, nuestras plantas, nuestros bosques, nuestros animales que por diminutos que puedan llegar a ser o incluso que no nos caigan bien por el motivo que sea, tienen ni más ni menos, sino el mismo derecho a la vida que los humanos.
Os doy las gracias por crear un blog en pos de la vida de nuestro planeta e informar de algo que todos conocemos pero la mayoría prefieren ser ciegos.

Saludos cordiales desde Barcelona.